Ayer vivimos uno de esos momentos que cuesta explicar con palabras.
El eclipse convirtió durante unos instantes el cielo de Castilla y León en un espectáculo extraordinario y, en Matapozuelos, tuvimos la suerte de poder contemplarlo desde nuestro propio pueblo, con uno de nuestros lugares más reconocibles como testigo: la torre de Matapozuelos.
Para nosotros, que llevamos casi un siglo ligados a esta tierra, había algo especialmente bonito en esa imagen: el cielo y nuestro territorio compartiendo protagonismo.
Castilla y León es tierra de contrastes, de campos, pinares y cultivos que forman parte de nuestra identidad y también de nuestra actividad. Aquí crecen los productos que llevamos décadas seleccionando y transformando: el piñón y la almendra, dos frutos que, cada uno a su manera, representan esa conexión entre naturaleza, territorio y alimentación que forma parte de nuestra historia.
Y ayer tuvimos la oportunidad de mirar hacia arriba y disfrutar de algo tan excepcional como un eclipse solar.
Pero hubo algo que hizo que esta experiencia fuera todavía más especial: poder compartirla como pueblo.
Desde Piñones Román Lorenzo queremos agradecer al Ayuntamiento de Matapozuelos y a la Diputación de Valladolid el reparto de gafas homologadas entre las personas empadronadas, una iniciativa que nos permitió disfrutar del eclipse de forma segura y que hizo posible que vecinos y familias pudiéramos vivir juntos un acontecimiento tan extraordinario.
Porque hay momentos que se disfrutan más cuando se comparten.
Y porque, a veces, para recordar lo extraordinario de nuestra tierra solo hace falta levantar la mirada. 🌄🌒
Matapozuelos. Valladolid. Castilla y León. Una tierra para mirar, disfrutar y seguir descubriendo.



